“¿Qué son todas estas hambrunas en Etiopía? ¿De qué se trata? Son demasiada gente para muy poca tierra. De eso se trata”.
– Sir David Attenborough[1]

David Attenborough ha culpado a la sobrepoblación de la hambruna en Etiopía, y dijo: “Cuando se habla de población mundial, las áreas de las que estamos hablando son África y Asia.”

El grito de que el mundo está superpoblado tiene más de doscientos años, de un período en el que quizás había mil millones de personas en el planeta. Ahora hay casi ocho veces más y se ha vuelto normal culparlos a ellos –a nosotros– por los males que acosan a la “naturaleza”. Somos demasiados y estamos consumiendo demasiados recursos del mundo. ¿Pero qué tan cierto es esto realmente? Y, ¿qué se debería hacer al respecto?

Se necesita una serie de números muy diferentes para apuntar a una respuesta sensata. El primero, obviamente, es el número de personas que viven en una región específica en cualquier momento. Este número está cambiando cada minuto a medida que nacen los bebés y mueren las personas mayores, por lo que el segundo factor importante es la velocidad en la que crece el número total de la población. Esa es la base de todos los pronósticos. Siguiendo con estos dos números por el momento, ya hay una sorpresa: en efecto, la población mundial está aumentando, pero la tasa de crecimiento de la población ha venido disminuyendo desde el decenio de 1970. No sólo eso, sino que la tasa de fecundidad también ha ido disminuyendo. En el Norte Global, los países más ricos (llamémoslos el “Norte” como abreviatura), está ahora por debajo del “nivel de reemplazo”[2], como lo está en casi la mitad de los países del mundo[3]; si esa mitad estuviera aislada del resto del mundo, la población se reduciría. Esto les traería problemas con bastante rapidez porque no habría suficientes trabajadores para cuidar a aquellos que no son capaces de cuidarse a sí mismos, sino que lo dejarían de lado.

Esto no sucede porque la población total del Norte no se está reduciendo, sino que está creciendo, aunque lentamente (a un ritmo del 0,7% en Norteamérica y del 0,2% en la UE)[4], porque la gente viene del Sur Global (el “Sur”), de los países más pobres[5], por lo que resulta que el Norte, por sí solo, no tiene más problemas de superpoblación de lo que ha tenido en las últimas dos generaciones. Pero las tasas de crecimiento de la población en el Sur son más altas que en el Norte y están por encima de los niveles de reemplazo. Las cifras generales de población están creciendo, así que si realmente hay un problema de sobrepoblación, tenemos que buscarlo en el Sur, que es lo que la mayoría de los ecologistas quieren decir cuando culpan a la “sobrepoblación”.

Traigamos otro factor, la densidad de población, que es el número de personas por kilómetro cuadrado. Tomando sólo el África subsahariana (África es la región con mayor fecundidad, al igual que el ejemplo clave),[6] la tasa de crecimiento de la población es alta (2,7%)[7], pero la densidad de población es en realidad muy baja. De hecho, en cada cien kilómetros cuadrados hay medio millón de personas en África, en comparación con más de cuatro millones en Inglaterra[8], por lo que África no tiene nada que ver con el problema de la superpoblación que tiene Inglaterra. Obviamente, si su población sigue creciendo al mismo ritmo que ahora, en algún momento del futuro habría superpoblación, y para quienes la han experimentado, el hacinamiento en las grandes ciudades africanas es chocante.

¿Por qué la tasa de aumento de la población es muy baja en el Norte y alta en el Sur? Hay muchos factores probables, pero una cosa parece ser cierta en general: la tasa disminuye cuando el nivel de vida aumenta. Los individuos tienen hijos por muchas razones, por supuesto, pero algunos principios básicos parecen aplicarse, las personas con un alto nivel de vida generalmente se sienten más seguras y, por lo tanto, menos dependientes de una familia numerosa para cuidarlos en la enfermedad o en la vejez, y piensan que es menos probable que sus hijos mueran en la infancia. Sean cuales sean las razones –y, por cierto, cualquier idea de que las mujeres africanas no saben ya cómo limitar la fertilidad es bastante tonta y racista[9]– las personas acomodadas tienen menos hijos de promedio que las pobres. Así que si bien es cierto que la población del África subsahariana está aumentando rápidamente, se encuentra en una zona del mundo que está mucho menos poblada que el Norte Global.

Introduzcamos otro factor, cuánto consume la gente. Esto es crucial porque la población sólo se convierte en un problema si es mayor de lo que un territorio puede mantener sin arruinar su medio ambiente. El “consumo” obviamente incluye mucho más que lo que la gente come, y quizás lo más importante es cuánta energía se necesita para producir sus alimentos, vivienda, transporte y todo lo que consumen. Esto no es sencillo. Por ejemplo, alguien podría conducir un coche antiguo e ineficiente que utiliza mucho combustible contaminante, pero si lo mantiene durante décadas y nunca viaja muy lejos, podría consumir menos energía y producir menos contaminación que un coche eléctrico que a menudo se cambia por un modelo más nuevo. Se necesita la misma energía para fabricar un coche nuevo que utilizar uno de viejo durante varios años, y la energía necesaria para propulsar a ambos es, en términos generales, la misma, tanto si el combustible procede de un depósito a bordo como si procede de una central eléctrica. Por supuesto, hay miles de variables, pero el punto básico es que cuanto más consumen las personas, más impacto tienen en el medio ambiente. No hay una buena manera de medir esto, pero para tener una idea podemos recurrir a la medida común para la riqueza, el Producto Interno Bruto (PIB)[10] En pocas palabras, es probable que la gente de países con un PIB alto consuma comparativamente más que aquellos con un PIB bajo.

Aplicando esto a nuestro ejemplo del África subsahariana, encontramos que el PIB medio estadounidense es unas cuarenta veces superior al de un africano medio[11], por lo que la población de África está creciendo rápidamente, es cierto, pero está escasamente poblada y su consumo per cápita es extremadamente bajo. Cualesquiera que sean sus aspiraciones, muchas personas nunca se suben a un avión o viajan en coche privado, no tienen una lavadora o televisor nuevo cada dos años, no consumen mucha electricidad o combustibles fósiles, y tienden a no tirar grandes cantidades de alimentos diariamente.

La conclusión debe ser que si la sobrepoblación es un problema porque agota los recursos del mundo, entonces la primera y más eficiente manera de abordarla no es en África en absoluto, sino reducir el consumo en el Norte, que actualmente utiliza muchos más recursos de los que le corresponden. En segundo lugar, si las tasas de crecimiento de la población siguen disminuyendo cuando el nivel de vida aumenta, entonces la forma más fácil de abordarlo –en el interior de África– sería probablemente detener el flujo masivo de recursos del continente y garantizar que una mayor parte de su vasta riqueza natural permanezca y comience a beneficiar a sus propietarios naturales.

En otras palabras, para hacer frente a la “sobrepoblación”, los países más ricos deben hacer dos cosas: consumir menos y dejar de robar los recursos de África. Ambos implican menos para el Norte Global, y por supuesto ese es el verdadero problema bajo mi explicación simplificada. Sugiere que una solución a la sobrepoblación y al uso excesivo de los escasos recursos no tiene nada que ver con la reducción del número de africanos, sino simplemente con que exista una mayor igualdad de condiciones entre ellos y aquellos de nosotros en el Norte que tomamos y consumimos su riqueza. Pero como el movimiento ecologista y su ansiedad por la superpoblación proviene principalmente del mismo lugar, los países más ricos, siempre será más fácil y satisfactorio culpar a que hay demasiados africanos pobres y hacer caso omiso del principal culpable, que está en el espejo. El hecho de que el que es culpado sea principalmente negro y el que culpa principalmente blanco no debe pasar desapercibido!

¿Y las hambrunas en Etiopía a las que se refiere Attenborough? En realidad han estado ocurriendo durante siglos, desde que el país tenía mucha menos gente. Las bien publicitadas en la década de 1980 –que nos dieron el pegajoso y tonto, “¿Saben que es Navidad?”. En 1984, la BBC describió conmovedoramente la hambruna como “bíblica”, lo que podría haber alertado a Attenborough y a otros sobre algo de la historia.

¿Podemos dejar de decir que hay sobrepoblación de africanos?

Notas

1. Tran, Mark. “David Attenborough: intentar hacer frente a la hambruna con bolsas de harina es una locura”, The Guardian.
https://www.theguardian.com/global-development/2013/sep/18/david-attenborough-famine-population (consultado el 8 de julio de 2019).

2. Murray, Christopher JL, Charlton SKH Callender, Xie Rachel Kulikoff, Vinay Srinivasan, Degu Abate, Kalkidan Hassen Abate, Solomon M. Abay et al. “Population and fertility by age and sex for 195 countries and territories, 1950-2017: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2017”. The Lancet 392, no. 10159 (2018): 1995-2051.

3. Naciones Unidas. “World Fertility Patterns 2015 Data Booklet”.
https://www.un.org/en/development/desa/population/publications/pdf/fertility/world-fertility-patterns-2015.pdf (consultado el 8 de julio de 2019).

4. El Banco Mundial. “Crecimiento de la población (% anual)”. 2018.
https://data.worldbank.org/indicator/SP.POP.GROW?locations=EU-ZG-US-AU-CA-NZ&name_desc=false (consultado el 4 de julio de 2019)

5. El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas. “Migration and population change – drivers and impacts”. Population Facts, no 2017/8 (2017).

6. Naciones Unidas. “World Fertility Patterns 2015 Data Booklet”.
https://www.un.org/en/development/desa/population/publications/pdf/fertility/world-fertility-patterns-2015.pdf (consultado el 8 de julio de 2019).

7. Banco Mundial. “Crecimiento de la población (% anual)”. 2018.
https://data.worldbank.org/indicator/SP.POP.GROW?locations=EU-ZG-US-AU-CA-NZ&name_desc=false=EU-ZG-US-AU-CA-NZ&name_desc=false (consultado el 4 de julio de 2019)

8. La densidad de población en el África subsahariana es de 50.762 personas por kilómetro cuadrado, según los datos de:
El Banco Mundial. “Densidad de población (personas por km2 de superficie)”. 2018. https://data.worldbank.org/indicator/EN.POP.DNST?locations=GB-US-ZG=GB-US-ZG (consultado el 4 de julio de 2019).
La densidad de población en Inglaterra se ha calculado utilizando la población de 2018 dividida por el área de Inglaterra. Los datos para este cálculo se tomaron de:
Office for National Statistics, “Population estimates for the UK, England and Wales, Scotland and Northern Ireland: mid-2018”. https://www.ons.gov.uk/peoplepopulationandcommunity/populationandmigration/ populationestimates/bulletins/annualmidyearpopulationestimates/mid2018 (página consultada el 4 de julio de 2019), y
Atlas Mundial. “Geografía de Inglaterra, Estadísticas”. 2019. https://www.worldatlas.com/webimage/countrys/europe/england/ukelandst.htm (consultado el 4 de julio de 2019).

9. Por ejemplo, Emmanuel Macron dijo en un discurso: “Por favor, preséntenme a la señora que decidió, siendo perfectamente educada, tener siete, ocho, nueve hijos”.
South China Morning Post. “Mothers school French President Macron for suggesting no educated woman really wants seven kids” 19 de octubre de 2018. https://www.scmp.com/news/world/europe/article/2169231/mothers-school-french-president-macron-suggesting-no-educated (Consultado el 4 de julio de 2019).

10. Chappelow, Jim. “Producto Interno Bruto (PIB)”. Investopedia.com.
https://www.investopedia.com/terms/g/gdp.asp DIFUNDE LA PALABRA- (consultado el 8 de julio de 2019).

11. Basado en las cifras del PIB per cápita de Estados Unidos y África subsahariana:
El Banco Mundial “PIB per cápita (dólares corrientes)”. Washington DC: Banco Mundial. https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.PCAP.CD?locations=US-ZG=US-ZG (consultado el 11 de junio de 2018).

12. De Waal, Alexander. “Días malos: Treinta años de guerra y hambre en Etiopía”. Vol. 3169, no. 69. Human Rights Watch, 1991.

Stephen Corry ha trabajado con Survival International, el movimiento global por los derechos de los pueblos indígenas, desde 1972. La organización sin fines de lucro tiene una oficina en San Francisco. Su campaña pública para la preservación puede consultarse en www.survivalinternational.org/conservation Este es uno de una serie de artículos sobre el problema.